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La importancia de la bibliografia en cualquier reportaje

Tema en 'Prensa del motor y bibliografí­a' iniciado por jmr, 14 Dic 2006.

  1. Sardina

    Sardina New Member

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    Aunque solo sea como invitado, voy a exponer mi punto de vista que en ocasiones difiere sobre lo escrito en este tema, un tema, que personalmente me interesa mucho.
    Comparto gran parte de lo que se ha escrito pero hay algunos puntos con los cuales discrepo totalmente.
    Lógicamente que un libro deberí­a (debe) tener las fuentes de información sobre las cuales se basa su autor, con la doble finalidad de ampliar conocimientos al lector y dar la credibilidad suficiente al que lo lea.
    Con relación a las revistas, mi opinión es que también deberí­an tener su bibliografí­a o sus fuentes ya que en ocasiones después de leer algunos artí­culos en revistas especializadas, uno tiene sus dudas, y piensa que tal vez , el nombre de revista deriva del mundo de la farándula y vodevil, en el que la fantasí­a es la base de la función y lógicamente el lector precisarí­a disponer de alguna fuente mas a la cual recurrir.
    Opino como Manuel Glez que las revistas son el mejor medio de investigación, pensando en las cientí­ficas o históricas, y que en ellas se deberí­an ver reflejadas las nuevas aportaciones históricas y los mas recientes trabajos de campo que se realizan, que afortunadamente son muchos, pero cuya trascendencia e importancia histórica pueda estar cuestionada por razones de economí­a empresarial.
    Las revistas o mejor dicho los que escriben en revistas, deberí­an publicar trabajos de campo y no limitarse a transcripciones de otras revistas o libros relacionados con la marca o modelo a tratar, pero supongo que en este aspecto el potencial cliente comprador de la revista debe tener mucha influencia en lo que se publica y queda bien claro que los temas que mas interesan y que se ponen hoy dí­a en portada, seguramente coincidiréis conmigo, que poco trabajo de campo se puede realizar en ellos.
    Los libros son un tema diferente y las aportaciones bibliografí­cas o de hemeroteca sirven para algo mas que decir al lector que el autor ha leí­do estos libros, sirven también para que el lector pueda acceder a la información que utilizo el autor y tener su propia valoración y opinión.
    Como decí­a son muchos los trabajos de investigación sobre el automóvil que se realizan actualmente, pero no siempre van encaminados a un publico en general y es lógico, los libros que se publican de economí­a de empresas, sobre técnica, de ingenierí­a etc. o las muchas tesis doctorales e incluso trabajos de fin de carrera, son en ocasiones muy buenos trabajos de campo, bien documentados y que pueden dar acceso a publicaciones de mayor importancia, pero difí­ciles de colocar en cualquiera de las revista que estamos acostumbrados a comprar en nuestros kioscos.
    Pero surge el problema cuando se habla de libros para aficionados a los automóviles (yo dirí­a de los mal llamados libros para aficionados), que en muchas ocasiones buscan (por la lectura que se puede tener en la mayorí­a de opiniones en este foro) que el valor económico este muy por debajo de la información facilitada, que no es necesario un rigor histórico o de la poca importancia o seriedad de su publicación, en definitiva se buscan libros de fotografiás a todo color, con automóviles de amplia difusión internacional, en definitiva libros que serán saldados en todas las librerí­as. Y es que en estos libros lo que menos importa es la bibliografí­a o los datos de hemeroteca en que se basan.
    En mi opinión bienvenidos los libros como el de Ramón Roca y que sirva de ejemplo para la mayorí­a de los autores, pese a que tal vez algunos, no pongan sus referencias tal vez por vergüenza.
  2. M471

    M471 Well-Known Member

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    Francamente, me temo que hay una enorme confusión entre las fuentes y la bibliografí­a, que no son lo mismo. Las fuentes no siempre pueden referenciarse. Si yo mañana le hiciera una entrevista, digamos, a López de Arriortúa, mi fuente seria "López de Arriortúa", y en un trabajo o ensayo deberí­a estar reflejado como tal al final del texto, si bien no serí­a bibliografí­a, lógicamente. Que no proceda de un libro o de una revista en concreto no significa nada. Simplemente, se coloca en la lista correspondiente "entrevista con XX, dí­a tal de tal, ciudad tal".

    En libros, trabajos y ensayos también han de mencionarse las fuentes y la bibliografí­a, —por varias razones— bien sea explí­citamente en el propio texto o mediante notas y llamadas al pie (que en teorí­a deben llevar a una lista de fuentes y bibliografí­a consultada). La primera razón, para no adjudicarse como propio un argumento o í­tem de información de interés o importancia, y rendir crédito al autor original; la segunda, como bien se ha apuntado, para que otro lector o investigador pueda aprovechar todo ese acervo de conocimiento, bien para aumentarlo, confirmarlo, probarlo o refutarlo.

    En los artí­culos de las revistas es de buen tono mencionar las fuentes explí­citamente en el texto, detalle que en nuestro paí­s suele olvidarse. Es decir "según el comunicado de prensa de la marca relativo al modelo", "tal y como dijo en la presentación el jefe de márketing de X", "en nuestra colega la revista X", "en el libro/trabajo/ensayo de tí­tulo Z, autor Y", etcétera. Eso da credibilidad y enjundia a una prueba, descripción, reportaje, etcétera.

    Quizá sólo en las columnas "de autor" y en los artí­culos editoriales es hasta cierto punto permisible saltarse estas normas.

    Si alguien cree que a través de las revistas es posible hacer investigación, va de cráneo. En este momento, las revistas de automoción son más bien un reflejo de la estrategia de mercadotecnia de las diversas marcas, especialmete cuando se trata de productos nuevos; tan sólo cuando el automóvil en cuestión lleva ya un tiempo en el mercado (como mí­nimo un año) empieza a filtrarse lentamente al "corpus" de información mencionado en la revista las cosas buenas y malas de tal o cual modelo en cuestión. Las revistas sí­ pueden valer, sobre todo si estamos hablando en tiempo pasado, para hacerse con detalles de información más o menos anecdóticos sobre un producto (que si la tapicerí­a era así­ o asá, que si los faros eran de este u otro tipo, etc) de gran valor para un restaurador, pero poco valor en general para una historia PROFUNDA de la automoción. La verdad siempre es mucho más complicada de lo que las marcas nos quieren hacer creer, y muchas veces está sepultada en los archivos internos, no en las revistas de coches. Eso sí­, qué mejor sitio que Autopista, digamos, para enterarse de cómo era la tapicerí­a de un FL-90... pero para encontrar los verdaderos tejemanejes de la venta de Seat a VW, la realidad se compone de muchí­simas piezas: algunas se encontrarán en Autopista y otras revistas españolas del sector, otras en revistas alemanas, otras en periódicos de actualidad económica (españoles, alemanes, británicos, etc), y muchas, muchas, en las minutas de los Consejos de Ministros de Alemania y España, pongamos por caso, y así­ sucesivamente.

    Que nadie se llame a engaño. El automóvil está ligado a una industria todaví­a estratégica, y su análisis no se limita a conocer los difusores de los carburadores de tal coche o si las ópticas las hací­a Siem, Carello o Cibié. Es imposible entender el Ford T, por ejemplo, sin conocer qué hizo Samuel Colt o la red de carreteras estadounidense a finales del siglo XIX; es inconcebible hablar seriamente, profundamente del VW "Escarabajo" sin conocer temas tan diversos como la economí­a de Keynes, la crisis del 29, el tratado de Versalles, las compensaciones técnicas de Alemania a los Aliados, o la crisis económica en la Baja Sajonia en el perí­odo inmediatamente posterior a la derrota de los nazis.

    Pero como muy bien apunta Sardina, la gente prefiere "santos" antes que "letra".
  3. J. Rubén

    J. Rubén Well-Known Member

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    y lo bonito que es inventar...
  4. RETROMOVIL

    RETROMOVIL New Member

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    Copiar a uno es plagio. Copiar a muchos es investigación.
  5. rtidesign

    rtidesign Member

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    Desde luego que estaría bien poner el nº de la revista en lugar de utilizar la manida frase de "en la prensa de la época...", bueno, hay que decir que en Clásicos Exclusivos citan en repetidas ocasiones las pruebas de Quatroroute, pero en MC, ya podrían hacer mas referencia a Autopistas. Si no me equivoco son del mismo grupo editorial.
    Saludos.
  6. LA ESCUDERIA

    LA ESCUDERIA Active Member

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    Queridos amigos:

    La referencia bibliográfica es un contenido infrecuente (y quizá excesivo) en un artículo publicado en revistas de venta en kioskos, cuyo lector medio no solo no exige este nivel de información, sino que no lo valora y hasta puede rechazarlo (nuestras revistas no están escritas para historiadores, sino para simples aficionados). A veces puede resultar hasta imposible, cuando el artículo versa sobre temás que no han sido objeto de estudio con anterioridad (para mí, los más valiosos), donde la información se recaba por otras fuentes.

    No obstante, dado que aquí hay foreros que escriben o tienen responsabilidad en estas revistas, me permito aprovechar este interesante tema hacer una sugerencia que sería relativamente facil de poner en práctica y muy util para los lectores: que el autor del artículo incluya -cuando exista- la referencia bibliográfica de la obra u obras que considere más relevantes , para facilitar las cosas a aquellos lectores que deseen profundizar en el asunto tratado, y también para que los "eruditos" tengan una referencia de la "calidad" y "criterio" del firmante.

    Saludos

    Sergio Romagosa
    LA ESCUDERIA
    http://www.escuderia.com
    Última edición: 29 Abr 2007

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