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mortinson
10-feb-2003, 21:30
Road & Track, Noviembre 1962

Pegaso Z-102
El caballo volador español es probablemente el pájaro mas raro del mundo

Por Robert J. Burbridge

No hay ningún otro coche deportivo moderno que se haya convertido en semejante leyenda en el espacio de una década, y ninguno se ha rodeado de una aura de misterio comparable a la del Pegaso. En 1951, el Pegaso nació del más extraño de los progenitores: la Empresa Nacional de Autocamiones, S.A. de Madrid y Barcelona, cuya principal actividad era la fabricación de camiones avanzados en concepto y duros en calidad desde su fábrica de propiedad estatal. Esta empresa es el mayor productor de camiones y autobuses diesel de España y es ampliamente conocida en Europa por la calidad y resistencia de sus vehí­culos. El Pegaso (de Pegaso, el caballo volador de la mitologí­a griega) fue concebido como un medio de transporte para el entendido en coches deportivos de la mejor calidad: un gran turismo rápido que podí­a ser adaptado para la competición con una preparación mí­nima.

De mayor importancia fue la intención de los directivos de E.N.A.S.A. de que el Pegaso fuera un ejercicio en ingenierí­a y fabricación de precisión para los aprendices de la escuela integrada en la fábrica. Se esperaba que la venta de los Pegasos compensarí­a al menos parcialmente los costes incurridos en el mantenimiento de la escuela, un centro de prácticas creado por el gobierno para formar diseñadores, técnicos y fabricantes de máquina-herramienta. Se esperaba así­ que los alumnos, tras terminar sus estudios, llegara a formar el núcleo de nuevas empresas de fabricación en España.

D. Wilfredo Ricart, Director General y Asesor Técnico Jefe de la organización fue el genio que lideraba la producción del Pegaso. El señor Ricart habí­a diseñado para Alfa-Romeo y para otras firmas a comienzos de los treinta, y estaba sobradamente cualificado para llevar a cabo el proyecto. Las piezas del Pegaso se hací­an en las mismas cadenas de producción que fabricaban los camiones, pero el montaje de los componentes y el acabado final se hací­an en otra sección. La fábrica original habí­a sido la sede de la famosa empresa de fabricación de coches, la Hispano-Suiza, sita en Barcelona, que fue posteriormente trasladada, prácticamente piedra a piedra, a Madrid.

Se hicieron aproximadamente 300 coches entre 1951 y 1957 –cuando la producción se paró casi completamente. La mayorí­a de éstos fueron fabricados siguiendo especificaciones del cliente y prácticamente todos se pueden considerar como prototipos. Habí­a cualquier cantidad de opciones de motor disponibles, con cilindradas desde 2.500 hasta 4.500 cc producidas cobre la base del mismo bloque motor, mediante cambios en el diámetro y la carrera. Se podí­a elegir entre nueve relaciones de compresión, dos diferentes conjuntos de engranajes de caja de cambios y cuatro grupos finales. Las opciones de carburación iban desde uno a cuatro carburadores Weber de doble cuerpo. Para los que buscaban prestación pura se podí­a instalar un compresor tipo Roots fabricado por Pegaso. í‰ste era un dispositivo impresionante, con la carcasa pulida y un uso extenso de aletas de refrigeración.

Como existen tan pocos proveedores de piezas para la industria de automoción en España, la fábrica de Pegaso era impresionantemente autosuficiente. Piezas que normalmente se compran de proveedores exteriores, como volantes, barras de torsión, amortiguadores, e incluso tuercas y tornillos, se fabricaban todos en los talleres de la propia empresa.

En la competición, otros fabricantes transportaban sus coches en camiones, mientras que Pegaso optaba por conducir sus corceles a y desde los circuitos donde éstas se celebraban. La espina que tení­a clavada el automovilismo entonces era el concepto de coches competición malamente disfrazados, compitiendo como coches de sport. Esta fue una de las razones para la retirada de la fábrica de la competición en 1955. Los presupuestos y el hecho de que la factorí­a era trasladada en aquella época, también jugaran un cierto papel en la retirada. Se fabricaron varios coches de récord pero sin demasiado éxito (aparte de la publicidad asociada).

Carrozzeria Touring fue responsable de la mayorí­a de las carrocerí­as que vistieron a Pegasos. Algunas de las carrocerí­as iniciales fueron encargos a la famosa firma de Saoutchik, mientras que muchas de las últimas fueron obra de José Serra, un joven diseñador de Barcelona. La propia fábrica hizo muchas de las carrocerí­as de la Berlineta, así­ como, las de los roadsters de competición y las de los coches de récord. Pegaso siempre dio el golpe en los salones europeos, y en el Salón del Automóvil de Parí­s de 1955, mostró un stand con una imagen muy a lo “Detroit”. Un motor y transmisión lujosamente lacados se mostraban montados en un chasis y carrocerí­a enteramente fabricados en plástico transparente.

El Z-102 que se muestra en las fotos que acompañan este artí­culo es uno de los últimos de la serie, fabricado en 1956, y es un ejemplo de la carrocerí­a de Touring de Turí­n. El propietario de esta “rara avis” es Irving Fogel de Hollywood, California. Encontró el Pegaso en Barcelona, en 1960, donde habí­a estado guardado durante tres años, por su propietario original, quien necesitó alguna persuasión antes de acceder a vender el vehí­culo.

Tras su llegada al paí­s, hubieron de repararse los daños provocados por el maltrato que le dispensaron los estibadores del puerto de llegada. La pintura fue repuesta en el tono exacto que se le aplicó en los talleres de Carrozzerí­a Touring. Los emblemas de las palomillas de las ruedas, que se rompieron en el tránsito, son casi imposibles de reemplazar, y el señor Fogel sopesa en la actualidad la posibilidad de recrearlos en el diseño original.

Bajo el capó se encuentra el que es probablemente el motor de producción en serie de concepción mas salvaje del mundo: V8 a 90º, con doble árbol de levas por bancada, cuatro Webers 36 DCF3, y lubricación por cárter seco. Hay un radiador y depósito de aceite en la parte baja del radiador de agua y los habitáculos del doble filtro de aceite han sido fundidos í­ntegramente con el bloque motor. í‰stos están conectados al pedal del embrague, y cada vez que se pisa el pedal la suciedad del filtro es sacudida y llevada a una clavija accesible para su evacuación y limpieza. La capacidad del radiador de agua es bastante grande, para soportar el calor del verano en España y sus muchas montañas. El bloque y las culatas están fundidas en aleación ligera, así­ como muchas otras piezas pequeñas, como las hojas del ventilador.

El cigüeñal es de acero nitrurado especial, sobre cinco apoyos de rodamientos planos, tal y como los cuatro árboles de levas. Las bielas son de sección en doble T y están fabricadas en acero al cromo-ní­quel. Los pistones en acero forjado tienen cinco anillos. Tiene válvulas rellenas al sodio, inclinadas hacia las cámaras de combustión hemisféricas y movidas por taqués invertidos

El motor lleva un gran cárter en su parte trasera, que acomoda el volante de masas y el embrague, y que se extiende hacia atrás para reducir la longitud del cardán expuesto. Toda la mecánica muestra gran atención al detalle y brilla en su acabado en negro mate.

El grupo final y la caja de cambios forman una unidad. El eje trasero es de tipo de Dion, con los tirantes radiales extendidos hacia atrás hasta un punto común en la lí­nea central del coche, que elimina la necesidad de una junta rotatoria en los tubos de Dion. El grupo diferencial final es de tipo ZF de deslizamiento limitado, fabricado por Pegaso bajo licencia de la firma alemana. La amortiguación es por barras de torsión. La ubicación lateral del tubo de Dion, se controla mediante un rodillo en goma dura centrado mediante rodamiento de bolas, montado en el tubo y que corre por una guí­a en el cárter del grupo final.

La caja de cambio es de cinco velocidades, sincronizadas las cuatro últimas. La unidad es muy robusta, permitiendo a un conductor experimentado cambiar arriba y abajo con apenas un toque en el pedal del embrague.

La suspensión delantera es independiente, con barras de torsión y amortiguadores telescópicos. Los brazos oscilantes, de distinta longitud, están sujetos al chasis mediante un pasador pivotante hueco. La barra de torsión está estriada contra el brazo inferior, actuando como pivote de éste.

El bastidor es de tipo plataforma, compuesto de travesaños de sección cuadrada, con estampados de acero al cromo-molibdeno soldados. El habitáculo forma la parte delantera de la plataforma, que también tiene barras laterales de sección cuadrada entrelazadas. Detrás de la plataforma hay una estructura de tubos de sección cuadrada que sostiene la suspensión trasera y el conjunto caja de cambios-diferencial. Toda ésta estructura es enormemente rí­gida, pero al precio de pesar bastante. Los diseñadores del coches estaban mas interesados en la rigidez que en el ahorro de peso, conociendo la tendencia de las increí­blemente malas carreteras de romper los chasis de los coches.

Un generador, movido por correa doble desde la parte trasera del árbol de levas de admisión de la bancada izquierda es el encargado de proporcionar corriente al sistema de 12 voltios. Los frenos son de Lockheed, con doble zapata anterior los delanteros. Los tambores Al-Fin están abundantemente aleteados y ventilados, montados a la salida del diferencial los posteriores y convencionalmente los anteriores. Funcionan mediante dos sistemas hidráulicos separados y poseen dos depósitos de lí­quido situados en el panel que separa el compartimento motor del habitáculo.

El sistema de alimentación emplea dos bombas, una mecánica y otra eléctrica. Al ser de tipo de flujo constante, utiliza una válvula de alivio y un manguito de retorno al sistema de doble depósito de 45 galones de capacidad. í‰sta es una buena cantidad de combustible, adecuada para viajar grandes distancias a alta velocidad, pero que reduce la capacidad del maletero a cero. El único espacio disponible para equipajes es detrás de los asientos, para lo que se suministran unas correas de seguridad para evitar el movimiento del mismo en conducción rápida.

El equipamiento interior es bastante rico y los asientos, pese a que no son verdaderos “baquets” de competición poseen pequeños apéndices laterales que proporcionan mayor sujeción lateral que en la mayorí­a de otros coches de la época. Un conjunto de herramientas bastante completo, junto con un surtido de bombillas, fusibles y demás piezas se encuentra, muy a mano, bajo el tablero de instrumentos. En éste, que aunque no se pueda decir que sea un modelo de diseño, los instrumentos y controles caen, como se suele decir, en las manos y los ojos. La dirección es ajustable en distancia telescópicamente y tiene 1,6 vueltas entre topes.

Las prestaciones del coche hacen honor en verdad a su veloz apariencia. La dirección responde tan instantáneamente como indican sus 1,6 vueltas entre topes. Bajo condiciones de conducción sobre adoquinado u otras superficies desiguales, la suspensión realmente adquiere protagonismo, suavizando los golpes y manteniéndose tranquilizadoramente estable en las curvas, permitiendo al conductor aplicar toda la potencia disponible. Se desconoce la potencia exacta de este Pegaso en particular, ya que su propietario nunca ha necesitado ponerlo a tope y sus especificaciones internas son desconocidas. Las estimaciones van desde unos 225 a 250 CV.

Debido a la carburación múltiple y al perfil de los árboles de levas, se echa de menos algo mas de par motor a bajas revoluciones. Pero esto no es un defecto serio: es un verdadero gusto utilizar la caja de cambios, y una vez en marcha la potencia viene a raudales. Reducir fulgurantemente de 5ª a 4ª (o incluso 3ª si éste es su deseo) en el intervalo de las 50 a 60 millas por hora significa “tragarse” la carretera cuando se adelanta. Cuando se conduce, uno tiene la impresión de que este Pegaso es una curiosa mezcla entre un Lancia y cierto coupé GT fabricado en Maranello.

En cualquier comparación entre el Z-102, diseñado ya hace doce años, y cualquier otro Gran Turismo fabricado desde entonces, el Pegaso ciertamente sale airoso. Combina motor y mecánica avanzados, un comportamiento en carretera impecable y el ejemplo de la mejor carrocerí­a del mundo en un solo coche. Que tal automóvil fuera fabricado en una factorí­a de camiones española y por aprendices, es otro de esos extraños hechos que hacen que el mundo del automóvil sea tan fascinante.

CARACTERíSTICAS Tí‰CNICAS
PEGASO Tipo Z-102
Precio de catálogo (bastidor solo) $ 8.400
Batalla, pulgadas 92
Ví­as, del/tras, pulgadas 52,0/50,75
Neumáticos 600/16
Peso, libras (dependiendo de la carrocerí­a) 2.700
Dirección, vueltas entre topes 1,6
Altura libre al suelo, pulgadas 6,25
Capacidad depósito combustible, galones 45
Tipo de Motor V8 a 45º
Diámetro & carrera, pulgadas 3,15 x 2,76
Cilindrada, cc 2.816
Pulgadas cúbicas 171,5
Relación de compresión Varias
Potencia (en opción menos apretada) 180 @ 6.400
Relaciones caja cambios 1ª 3:1
2ª 1,80:1
3ª 1,24:1
4ª 1:1
5ª 0,86:1
MA 2,70:1
Engranajes caja cambios 10/52,11/52,11/48,11/46

Gracias a Ramón de M. por enviarme el artí­culo

Ramón de M
11-feb-2003, 19:54
Muchí­simas gracias de nuevo, Mortinson por tus güiquenes encerrado en casa traduciendo para nosotros artí­culos anglos.
Estoy empezando a pensar que debemos escribir a Expediente X para averiguar qué pasa con las travesí­as de los Pegasos a lo través de los USA, pues es extraño que al menos dos de los que lo han hecho, hayan perdido las palomillas de las ruedas. Algo extraño debe suceder...
Por cierto, vuelta la burra al trigo con lo de los aprendices.

mortinson
12-feb-2003, 10:42
Pues claro, Ramón, si lo piensas detenidamente no tiene nada de extraño que desaparezcan las palomillas de las ruedas. Tu inmagí­nate que eres el estibador encargado de la carga/descarga del Pegaso y las ves ahí­ todas relucientes. Lo que pasa por tu cabeza es:

- Esta p´a mi señora, p´a que s´aga un broche p´al vestido de lucil los domingos.

- Esta p´a mi cuñao, ques fumaor, de cenicero.
- Esta p´al jefe que la use de pisapapeles en su mesa a ver si así­ s´acuerda de uno y le sube el suerdo.

- Y con esta otra no sé queacer, la guardo en el fondo del cajón p´a que coja polvo mientras se m´ocurre argo.

... si es que hay mucha incultura y mucho choriceo por ahí­...

Saludos, Mortinson

ismael
12-feb-2003, 18:31
Me ha encantado el texto. Muchas gracias Mortinson.

Es una prueba con todas las de la ley. Me recordaba al "Banco de Pruebas" de Arturo de Andrés en mis AUTOPISTAS antiguas.

Saludos.

cisco
13-feb-2003, 18:20
Muy interesante todo el articulo.
He oí­do varias veces, que no habí­a para tanto con la mecánica de los Pegaso, de sus fantásticas prestaciones.
Que si hay mucho de mito o que tal marca ya tenia esto o lo otro…
Opiniones que siempre me sorprenden al oí­rlas.
Pues encuentro muy gratificante el último párrafo al comentar que después de doce años continuara siendo “actual”.
Y aun mas viniendo de una publicación extranjera libre de cualquier sospecha.

Saludos y gracias.

Macis
13-feb-2003, 23:40
Contestando a Cisco, no se donde leí­ que Ricart era un ingeniero dos veces mejor que cualquier otro pero tres veces más complicado. El motor del Pegaso tení­a unas soluciones brillantes para problemas que nunca debieron existir.
Era,mejor dicho, es un motor complicado con cosas extrañas que dieron muchos problemas, no tuvo nada que no hubiese tenido un motor anterior pero sí­ muchos detalles.
Un saludo

mortinson
14-feb-2003, 22:18
Y yo, contestando a Cisco, opino lo siguiente:

No estoy de acuerdo con lo que dices que "(el motor del Pegaso)no tuvo nada que no hubiese tenido un motor anterior". Precí­samente lo que hizo al Pegaso ser el McLaren F-1 de los cincuenta fue que empleó soluciones hasta entoces reservadas a coches de estricta competición en un coche de calle, por ejemplo, el V8 de doble árbol de levas en culata, la caja de cinco velocidades delante y el eje trasero "de Dion". Es mas, coches de competición de la época, por ejemplo el exitoso Ferrari 340 de 1951, se conformaba con un árbol de levas por bancada (eso sí­ un V12) y cuatro marchas (!). En coches de producción, Ferrari mantivo las cuatro marchas hasta el 250 GT de 1964 (!). La grandeza de Pegaso fue ofrecer en un coche de calle cosas que hasta entonces estaban reservadas a los coches de carreras. La pena fue que como proyecto empresarial (en sí­ mismo) fuera un auténtico desastre.

Saludos, Mortinson

Macis
15-feb-2003, 03:03
Hola mortinson, creo que es a mi a quien te diriges y no a Cisco.

Decirte que existe un libro buení­simo "The classic twin-cam engine" de Griffith Borgenson, que habla sobre los doble árbol de levas en cabeza (Twin cam). El libro creo recordar que comienza con un motor de Ernest Henry que creo que es de 1910, con doble árbol de levas en cabeza, camara de combustión hemiesférica, y 4 válvulas por cilindro.

El primer motor que se comercializó con doble árbol de leva en cabeza fue el Ballot Super Sport por los años 20. El libro termina con motores de los años 40, todos con doble árbol de levas. De Ricart creo que sale uno de los motores alfa que diseñó, no se si el del 512 o el 162, e incluso puede que aparezca algún Ricart-Perez (todos con doble árbol)
Parece que lo del Twin-Cam no es nuevo en el Pegaso.

Tampoco lo del V8, e incluso lo del V8 con doble árbol de levas en cabeza, pues Hispano Suiza ya construyó con anterioridad un motor de avión con esta configuración.

Yo hablaba exclusivamente del motor y no incluí­a la caja de cambios, pero tampoco fue Ricart el primero en introducir una caja de cambios con 5 marchas.

Lo que decí­a esque Ricart cogió de lo mejorcito de cada motor, y lo unió en el del Pegaso.

Pero estos motores tienen muchos más detalles, algunos importantes y curiosos, y algún gran fallo.

Cisco: al final este es el tema que he elegido por lo complicado que resultaba lo del Bisiluro.

Un saludo y espero que este tema continue.

Agradecerí­a cualquier dato, estudio, foto... cualquier cosa sobre estos motores.

mortinson
15-feb-2003, 17:10
Macis, creo que no me he explicado bien.

Lo que queria decir es que el Pegaso fue (que yo sepa) el primer coche DE PRODUCCION en llevar un motor V8 con cuatro arboles de levas en culata. Los ejemplos que das son de coches de competicion o bien motores de avion. Y lo de la caja de cinco velocidades era solo para ilustrar lo vanguardista que era Pegaso, que hasta Ferrari y en coches de competicion, ofrecia cajas de cuatro marchas cuando Pegaso tenia cinco. Hay muchos otros otros ejemplos, pero tambien estoy de acuerdo (y creo que los demas entendidos de Pegaso tambien) en que Ricart, en su busqueda del disenio perfecto, se complicaba la vida en ocasiones innecesariamente, haciendo que el producto final fuera imperfecto. Pero los defectos en unas areas, amigo Macis, no empanian las virtudes en muchisimas otras.

Disculparme por mi falta de acentos o enies pero se me ha vuelto a jo*er el teclado.

Saludos Pegasistas.

Macis
15-feb-2003, 19:24
Hola motinson. Si te habí­as explicado bien, y yo lo habí­a entendido. Pero, de verdad crees que el Pegaso era un coche de calle?.
En cuanto a las ventajas que dices, bueno, son relativas. Acepto lo del doble árbol de levas en cabeza como solución para un motor de altas prestaciones (con el gran incombeniente de costes que esto supone), pero no lo de V8 o las 5 marchas. Esta claro que una forma de hacer un motor más rápido es repartir la cilindrada en más cilindros, pues de esta manera se consige una relación diámetro-carrera mayor, pudiendo girar el motor más rápido antes de que se produzca el bloqueo sónico en las válvulas. Pero hay V8 con carreras largí­simas (motores lentos), así­ que no me vale lo de V8 a secas, figemonos en la cilindrada especí­fica, que si te digo que la del Pegaso es baja (aquí­ tenemos un punto favorable). En cuanto al equilibrado, tendrí­a que consultar mis apuntes de teorí­a de mecanismos, pero creo que la mejor solución era un V6 a 60º (no estoy seguro), y por lo tanto un V12 (que al fin y al cabo son dos V6), aunque en este caso el cigüeñal es más largo. De todas formas no se si en este foro o en el antigo hablaban de los motores en lí­nea y en V y era una discusión muy interesante.

Con lo de las 5 marchas pues igual. No es mejor que un coche tenga 4 o 5 marchas por sí­, aunque bueno parece que cinco relaciones es lo óptimo hoy en dí­a en los turismos. Pero esto depende de como queramos aprobechar el motor, es mejor un coche con 6 marchas hoy en dí­a?. Yo no pienso que sea ni mejor ni peor, sino diferente.

Con los motores, estaba casi todo inventado a grandes rasgos, y es en los detalles donde te tienes que ir fijando, y donde te das cuenta de que el motor del Pegaso es singular. Que me dijeses que se hizo un prototipo del motor de inyección, del que apenas se sabe algo. Mercedes comercializó con el SL 300 un sistema de inyección mecánica de gasolina, pues bueno, esto si fue novedoso. Y en un coche de calle , bueno tan de calle como el Pegaso.

Desde mi punto de vista creo que el error estuvo justo en esto, en intentar "domesticar" este motor. El pre-prototipo creo que era un 2000 cc, casualmente la limitación para la F2 de la época. Seguramente la idea era la de un motor de competición. A partir de aquí­ se hicieron modificaciones para que fuese un motor de "calle".

Bueno, decir que estoy empezando mi Proyecto de Fin de Carrera, y va a tratar sobre estos motores. Aunque parezca lo contrario soy un enamorodado de ellos, por ambas cosas me gustarí­a que este tema prolifere, y agradecerí­a cualquier tipo de información.

Un saludo a todos.

Encantando de debatir con un Pegasista como mortinson.

mortinson
15-feb-2003, 20:47
Macis:

Y yo de debatir contigo, pero claro, eso de debatir con un ingeniero en ciernes me deja en clara desventaja. O sea que mas que debatir, voy a intentar ayudarte en tus referencias para el proyecto.

Me llama la atención la referencia que haces al pre-prototipo del motor de Pegaso, pues es la primer vez que lo oí­a. Todas las anteriores referencias que tengo era que se partió de la cilindrada de 2,5 litros. Es más, en el artí­culo de Car collector de Abril 1980 cuya traducción envié recientemente a este foro, Richard Aspden dice:

"Sus dimensiones de 75mm de diámetro por 70 mm de carrera (2,95 por 2,76 pulgadas) daban un cilindrada de 2.475cc, capacidad que muchos observaron, harí­a a este motor un contendiente ideal en Grandes Premios bajo la nueva normativa de Formula 1 que reglamentaba la utilización de motores de 2½ litros sin- ó de 500cc con compresor".

Vaya por delante que no es mi intención llevar la contraria a nadie, pero este punto me parece suficientemente importante como para requerir las opiniones informadas de los demás foreros.

Un saludo, Mortinson.

Macis
15-feb-2003, 21:36
Hola mortinson.
En la página 205 de la biblia, dice:
"El proyecto preveí­a inicialmente dos versiones del motor, una de medidas de 70x64,66 equivalente a 1989 cm^3 y otra de 75x70, 2474 cm^3, a los que correspondí­a las referencias "010" y "011", respectivamente, en el nomenclator de los motores."

Consultando revistas S.T.A en la Biblioteca Nacional preparando el proyecto, encontré que en el nº12 de abril de 1952, en un árticulo sobre el diseño de motores rápidos atmosféricos hace referencia a la normativa vigente y dice que para la formula 2 la cilindrada máxima para motor sin compresor era de 2 litros. Para formula 1 era de 4,5 l sin compresor. Luego he tenido la suerte de poder comprar alguna de estas revistas.

Cuanto menos es curiosa la coincidencia, no crees?.
También creo recordar que no se vendiero vehí­culos con motor 2,5 a los clientes, sino que se les aumento el diámetro hasta convertirlos en 2,8 ó 3,2.

Quizá sea lo apasionante de estos motores, el gran desconocimiento que de ellos hay.

Un saludo
Gracias mortinson, tanto por las traducciones como por la ayuda.

TXIS
17-feb-2003, 08:37
Mortinso, pulsando alt+0241 te sale la "enie", como dices tú.
Perdonad el inciso.