|
|||||||
| Prensa del motor y bibliografía Un foro sobre quienes escriben la historia del automóvil |
![]() |
|
|
Herramientas |
|
#1
|
|||
|
|||
|
Hola! He entrado poco en este foro, pero la verdad es que he sido siempre un devorador de todo lo que se edita sobre motor.
Considero que la oferta de libros sobre el mundo del motor es variada y de calidad, sin embargo en lo referente a revistas la inmensa mayoría de ellas parecen resultar algo incompletas . Particlarmente mi preferida es la francesa sport auto con más de 500 ejemplares a cuetas y alguna vez me he planteado que escribir o trabajar en una revista especializada debe resular inetersante. ¿Sabéis vosotros cuales serían los pasos necesarios para la creación de una revista? Parece una utopía, pero es que realmente tengo curiosidad.... un saudo!!! |
|
#2
|
|||
|
|||
|
Te voy a contar una anécdota que se atribuye a Lord Hesketh, un excéntrico personaje que de joven creó un equipo de fórmula 1 que presumía de correr sin más publicidad que la Union Jack, y eso a la vez que organizaban unas fiestas de esas que hacen historia (por ejemplo, en Mónaco tenían un 911 RS y no sé si un Miura y algún Ferrari aparcado junto al yate del Lord para aquellos invitados que tuvieran que ir a un recado en tierra firme...)
"En fórmula 1 la mejor manera de hacer una pequeña fortuna es empezar teniendo una bien grande". En España, con las revistas de coches, lo mismo. Hay que tener muchísimo dinero, muchísima ilusión, muchísimo aguante y estar dispuesto a perder pelas durante un mínimo de cinco años antes de labrarte una reputación y asentarte, mal que bien, en el sector. Y eso suponiendo que sabes elegir a tus colaboradores (redactores, editores, maquetadores, fotógrafos, etc) y que eres un buen jefe y que sabes un poco de coches, otro poco de finanzas, otro poco de periodismo, y tienes muchísima mano izquierda, y que gracias a todo lo anterior has ensamblado un producto medianamente decente. Porque incluso con todo lo anterior y con medios fastuosos hay gente que ni siquiera así hace algo que valga la pena. No creo necesario dar nombres, todos los conocemos. También es cierto que en este país se publican verdaderos horrores porque la red de amiguetes de los ya introducidos desde hace años en el sector es muy amplia y densa, y algunas marcas dan dinero incluso a productos periodísticos que no utilizarían ni como papel higiénico. En fin, como me dijo una vez el director de un periódico económico hablando de su sector, "una situación absolutamente sobre-cogedora"... Consejo: ni se te ocurra. Pero si esto te atrae podrías empezar por hacer una buena página web de automoción, y con eso irías aprendiendo de lo que realmente se necesita para el momento en que te tires a la piscina. |
|
#3
|
|||
|
|||
|
Amigo M471; tienes más razón que un santo y se nota que sabes de lo que hablas.
|
|
#4
|
|||
|
|||
|
AMí‰N
|
|
#5
|
|||
|
|||
|
M471, nos conocemos?? creo que me resultas familiar, te conozco?? Te llamas Andres??
|
|
#6
|
|||
|
|||
|
Cita:
Un saludo |
|
#7
|
|||
|
|||
|
Buenas!
Mira, hace cosa de un año y medio estuve a punto de lanzar una revista junto a un compañero de trabajo. Incluso con subvenciones oficiales (de risa) y ajustando mucho los presupuestos, el gasto era multimillonario. Estoy hablando de unos 20 milloncejos de los de antes para lanzar algo a nivel de comunidad autónoma (al año y sin muchas pretensiones en cuanto a tirada). Casi todo se iba en impresión y sobre todo en distribución (no veas como te sangran...). Los ingresos provienen de la publicidad, pero sin control del OJD no hay casi nadie que ponga ni un duro. Y acceder a una auditoria del OJD no es gratis, pese a lo que puedas pensar. Aquí se paga por todo (y no hablo de 10.000 pesetas!!). Además, debes tener un tiraje mínimo y aguantar unos meses determinados para que el OJD acepte auditarte. Vamos, una maravilla. No te olvides tampoco del número cero, que sale de tu bolsillo y no se recupera nunca. Es un número para regalar a posibles anunciantes e instituciones y cuesta mucha pasta. Ves sumando... Definitivamente, tras haber recopilado mucha información, haber visitado diferentes estamentos políticos y culturales, muchos bancos, abogados y demás, decidimos dejarlo correr. Y es algo que tengo previsto retomar en un futuro, pero ya veremos. Un saludete y, si te lanzas, que sepas que tendrás todo mi apoyo en forma de experiencia en el mundo del motor y del periodismo. Westy |
|
#8
|
|||
|
|||
|
Hola, yo edité un libro el año pasado por mi cuenta y todavía hoy no sé cómo logré pagarle a la imprenta. Eso si, aún no recuperé lo invertido y tardaré en hacerlo.
Te recomiendo que antes de editar una revista te lo pienses mucho, no sabes dónde te metes, aunque si necesitas consejo también te puedo ayudar. galicia.redaccion@inforallye.net |
|
#9
|
|||
|
|||
|
Veo que por aquí hay bastante gente que sabe de lo que habla y además con experiencia.
En efecto las cosas son así: difíciles y caras, muy caras. Editar una revista no es como para tomárselo a broma y pensar que si sale bien estupendo y si sale mal "no habremos perdido tanto" es un tremendo error. Por eso creo que hay que ser muy ponderado con cualquiera (empresa editorial asentada o particular con iniciativa) que se atreve con una aventura de estas. Seguro que es muy fácil criticar a unos porque utilizan material reciclado y "mal traducido" de no se qué revista y a otros porque resulta que aparentemente no tienen en plantilla los 200 profesionales que les presuponemos o a otros porque son una panda de timadores por subir un euro el precio del ejemplar. Pero es que en este país cualquier iniciativa empresarial mínimamente relacionada con la cultura (y lanzar una revista evidentemente lo es) está de entrada condenada al fracaso y hay que hacerlo muy, muy bien e hilar muy, muy fino para que al final las cuentas salgan. Esas propuestas que a veces se oyen por el foro de "hacer nuestra propia revista" y cosas así desde luego están llenas de ilusión y buenas intenciones pero también de candor y de desconocimiento. Y no nos olvidemos de otra cuestión crítica: Aquí hay mucho aficionado pero hay muy poco comprador de revistas, libros, etc. relacionados con nuestra afición, muy poco (no tengo datos pero esa es mi impresión. En su momento puse una encuesta en este mismo foro sobre este tema y al final no me atreví a extraer conclusiones y a buen entendedor...). Todavía no somos una afición que entiende que parte importante de la forma de vivirla es leer sobre ella. (Esto no se si es bueno ni malo ni quiero decir ni una cosa ni otra pero creo que es así, por el momento). |
|
#10
|
|||
|
|||
|
Me encanta ver que somos varios los que parecemos estar de acuerdo en esta cuestión (y todavía me gusta más gente con tanta voluntad como Abavai o tantos deseos de ayudar como Javier Figueiredo o Westy).
Pero sobre todo me ha gustado lo que ha dicho íngel porque ha dado en el clavo con toda precisión. El quid de la cuestión para publicar es que existan lectores interesados, y en este país se lee poco y mal. Lo que viene a decir que en gran medida del nivel general de la prensa española del motor también tenemos la culpa todos los lectores. Es triste reconocerlo pero es así. Si cada vez que a algunas de las manchetas "consagradas" le cayera un soberano rapapolvo siempre que hacen o dicen una estupidez, o si dejáramos de comprarlas cuando llevan semanas (o meses, en su caso) sin poner un reportaje sin el mínimo interés, otro gallo nos cantaría. Nosotros seguimos comprando, y tragando con lo que nos echan (piedras de molino de generoso diámetro incluidas) y así nos va. Por qué se mueren las revistas buenas? Alguien recuerda la genial "4 tiempos" del extraordinario Javier del Arco, o debo considerarme ya un abuelito? El mérito de una revista se ve no cuando tratan un tema de por sí interesante y documentado hasta la saciedad (sólo faltaría que fuera difícil escribir algo medianamente informativo, que no original, sobre un Ferrari Enzo, o un 250 GTO, pongamos por caso), sino volver francamente interesante para todos los lectores un tema de por sí coñazo, o de atractivo limitado para una gran mayoría (por ejemplo: la producción de Fiat en los países del Este durante los años sesenta y setenta, los dragsters o CART). Los buenos artículos automovilísticos gustan, perdonadme la expresión, a todo Cristo, incluso a aquella gente que detesta los coches o carece de conexión o interés en el mundo del motor: Por qué? porque se habla de algo más que de tornillos, compresión y compuestos de cualificación, y, si me apuráis, incluso porque están escritos utilizando aquello que nuestros académicos de la lengua llaman "la voluntad de estilo". Cuántos nombres de tantos articulistas son casi intercambiables, de poco que notamos la diferencia entre ellos? Ahí están las pruebas del algodón del buen periodismo, y no en hacer refritos infames como aquel artículo que publicó Autopista hace unos diez años sobre famosos modelos Ferrari, en que las fotos del Daytona abierto de turno correspondían en realidad a un réplica de esos con motor Corvette o XJS como el de Miami Vice. Exijamos buen periodismo; votemos con las piernas (y con nuestro bolsillo) cuando lo encontremos, y, por qué no, también cuando no es así. Y perdonad el exabrupto. M471 |
![]() |
| Herramientas | |
|
|